Enfermedad celiaca

La celiaquía es un estado patológico complejo, debido a una intolerancia al gluten (más específicamente cara la gliadina) contenido en ciertos cereales: trigo, cebada, centeno y avena. La enfermedad empieza en la niñez y se sostiene aun en la edad adulta.

El gluten es una mezcla de proteínas individuales, clasificada en 2 conjuntos, las Prolaminas y las Glutelinas. El primordial componente del gluten es la prolamina del trigo llamada Gliadina.

Las prolaminas de los diferentes cereales son :

Cereales Tipo de Prolamina  Contenido %
El trigo Gliadina 69%
El centeno Secalinina 30-50%
La avena Avenina 16%
La Cebada Hordeina 46-52%

La intolerancia a la gliadina es permanente y por consiguiente un celíaco debe sostener una dieta sin gluten a lo largo de toda la vida. Solo una dieta libre de gliadina tóxica asegura al enfermo la posibilidad de disfrutar de una buena salud y de medrar por norma general. La gliadina es una substancia de naturaleza proteica y tiene un efecto tóxico para el portador de la enfermedad celíaca.

La acción tóxica de la gliadina consiste en determinar una perturbación anatómica a nivel del intestino delgado, que pierde, por efecto de esta substancia, su estructura velluda y por consiguiente su capacidad de absorción de los comestibles.

No se sabe aun precisamente con qué mecanismos la gliadina genera el daño en la mucosa intestinal de los celíacos. Entre las teorías más contundentes mantiene que en el celíaco sería perturbado el mecanismo con el que el organismo se defiende contra substancias extrañas y en este caso en particular contra la gliadina. Esta substancia tendría en el celíaco un libre acceso a la superficie del intestino, con las coherentes secuelas inmunológicas, de las que deriva la destrucción del epitelio que cubre al propio intestino.

La celiaquía se manifiesta por norma general en la primera niñez, cierto tiempo tras el suministro de comestibles con gluten (harinas, bizcochos de trigo, preparados de centeno, pastas, etc.) frecuentemente en el segundo semestre de vida.

Aparición de la enfermedad

En el individuo normal, el intestino delgado está cubierto de protuberancias microscópicas, vellosidades, que aumentan mucho la superficie de absorción y dejan un mayor contacto de los comestibles con las células epiteliales de la mucosa intestinal. Estas células tienen la misión de absorber las substancias útiles al organismo para asegurar un desarrollo normal. En el celíaco el gluten provoca un daño a estas vellosidades que aun llega a generar su total desaparición, en especial en la parte superior del intestino, en el yeyuno. El yeyuno está en contacto con la mayor cantidad de gluten introducido en la dieta, y va a ser ahí exactamente donde la acción tóxica del gluten se manifiesta con el aplanamiento de las vellosidades y con la perturbación de las células epiteliales de la superficie.

El daño que se comprueba en la superficie del intestino delgado reduce la capacidad de absorción de los comestibles. Las substancias no absorbidas vienen eliminadas del intestino incrementando el número y el volumen de las evacuaciones que aceptan una consistencia más blanda o bien pastosa.

El diagnóstico adecuado solo se logra tras la biopsia intestinal examinando una muestra minúscula de la mucosa intestinal extraída a través de esta técnica. En general la mucosa se presenta con una serie de múltiples digitaciones, largas y entrecortadas, las vellosidades. En la celiaquía la mucosa es más delgada y faltan totalmente las vellosidades.

En ocasiones, debe sospecharse la enfermedad ante síntomas gastrointestinales inespecíficos, debiendo valorar en estos casos si existe afectación en el estado de alimentación o bien algún género de perturbación humoral o bien funcional.

Pueden aparecer otras formas de la enfermedad en las que el cuadro clínico es poco atractivo y las manifestaciones digestibles están ausentes o bien, incluso cuando están presentes, ocupan un segundo plano (formas monosintomáticas o bien paucisintomáticas). El estreñimiento, socio o bien no a dolor abdominal de tipo cólico, la distensión abdominal o bien la aparición brusca de edemas, por norma general coincidiendo con alguna causa precipitante (infecciosa, quirúrgica, etc. pueden formar formas clínicas de presentación en adolescentes y adultos. El retraso de talla o bien la aparición más tardía de la pubertad en la adolescencia, la amenorrea, la menopausia precoz, el descubrimiento de una osteoporosis severa o bien de capítulos de estomatitis aftosa recurrente asimismo, entre otros muchos, datos evocadores para el médico.

Otra forma apartada de presentación es la anemia ferropénica, debida a la malabsorción de hierro y la megaloblástica por déficit de folatos.

La celiaquía en el pequeño y en el adolescente

La celiaquía se manifiesta primordialmente en los primeros un par de años de vida, por norma general en el segundo semestre, poco tiempo tras cuando se comienza a proveer al pequeño comestibles que poseen gluten (harinas y galletas de trigo, tisanas de cebada, sopas de fideos, etc. Por otro lado, puede iniciar después asimismo, en especial si ha habido un retraso en la suministración de harinas, tal como asimismo en la edad adulta.

La enfermedad tiene manifestaciones aproximadamente graves.

En el pequeño menor de un par de años, los síntomas tradicionales y más habituales, con suma variabilidad de un caso a otro y entre los diferentes instantes de cada caso, son los siguientes:

– Diarrea crónica, con heces rebosantes (por norma general), desechas y blanquecinas, con consistencia de argamasa o bien de polenta;

– Expansión abdominal;

– Pérdida de apetito;

– Vómito;

– Cambios en el comportamiento, con irritabilidad o bien apatía;

– Interrupción del desarrollo o bien pérdida de peso;

– Musculatura delgada y también hipotónica, con escaso panículo subcutáneo o bien falta completa del mismo.

Si el diagnóstico y la cura son tardías, se manifiestan estados carenciales esenciales, con anemia, avitaminosis, falta de proteínas, de grasas, de calcio, de hierro y otros. Por lo general, si éstas manifestaciones se presentan tras los dos ó tres años o bien en la edad adulta, pueden no ser tan peculiaridades y ciertos síntomas pueden aun no presentarse, se charla entonces de formas atípicas de celiaquía. La enfermedad actúa ocultamente complicando el desarrollo y privando al organismo de substancias imprescindibles para su equilibrio y su defensa, preparando de manera lenta el terreno a complicaciones, en ciertos casos, realmente serias que afectan al estado general de salud y acortan la vida.

Abundantes estudios han probado la repercusión de la herencia en la probabilidad de padecer la enfermedad celiaca, con lo que puede darse en más de un miembro de exactamente la misma familia. La enfermedad se ve favorecida en sujetos que heredan ciertas peculiaridades genéticas ligadas a los llamados factores o bien antígenos de histocompatibilidad (HLA). La probabilidad de que otros casos de celiaquía puedan darse en exactamente la misma familia es más o menos del diez por ciento .

La Celiaquía en el adulto

Los síntomas que hoy en día se consideran como usuales en la manera del adulto son:

– los síntomas supuestamente extraintestinales, como anemia, osteoporosis, amenorrea;

– los síntomas propios de otras enfermedades inmunológicas, que en ocasiones se asocian a la celiaquía del adulto, como la dermatitis herpetiforme, estomatitis aftosa recurrente, diabetes, tiroiditis, artritis, alergia, escasa producción de anticuerpos, enfermedades del hígado.

Los síntomas del adulto, en consecuencia, pueden ser realmente abundantes y de diferente tipo, por lo que los pacientes acostumbran a asistir a especialistas como dermatólogos, hematólogos, protésicos, endocrinólogos, neurólogos, ginecólogos, reumatólogos, que no siempre y en todo momento tienen conciencia de todos y cada uno de los inconvenientes relacionados con la celiaquía. La menor gravedad de los síntomas intestinales o bien, inclusive, la falta total de exactamente los mismos en muchos pacientes adultos no depende de una menor gravedad de las lesiones que consisten siempre y en toda circunstancia en el achatamiento de los vellos intestinales, sino más bien de una menor extensión de exactamente las mismas en el intestino delgado. En estos pacientes con lesiones menos extensas, los recorridos sanos absorben en la parte final del intestino las substancias nutritivas mal absorbidas en la primera parte. Por tal motivo las manifestaciones clínicas son menos esenciales o bien, aun, llegan a faltar absolutamente.

Celiaquía silente y latente.

Actualmente se reconoce que existen muchos sujetos que tienen las perturbaciones propias de la celiaquía y manifiestan asimismo perturbaciones de ciertos tests de laboratorio, mas sin síntomas aparentes de la enfermedad; en estos casos se charla de celiaquía silente, para distinguirla de la celiaquía manifiesta de que hemos hablado ya antes. Es la condición que puede encontrarse en ciertos familiares de enfermos celiacos y asimismo en otros sujetos supuestamente sanos, cuando se hacen exploraciones de “screening”, esto es exámenes fáciles iniciales.

Se reconocen asimismo numerosas situaciones de la llamada celiaquía latente; o sea, que hay algunas perturbaciones inmunológicas habituales, mas sin que se observen todavía daños evidentes en la mucosa ni síntomas propios. Esta es otra condición que puede encontrarse en los familiares de pacientes con celiaquía manifiesta. En estos casos, el daño intestinal o bien otros daños pueden desarrollarse consecutivamente.